Apuntes de Cide

De todo un poco, de cuando en cuando.

Educación Superior, Una idea

con un comentario

Partamos sincerando la discusión sobre la Educación chilena: Es un tema ideológico, desde múltiples puntos de vista.

La misión de la educación, la forma de “entregarla”, la forma de administrarla, son temas que parten desde una mirada social, económica, política, moral. En mi caso, es un individualismo positivo (Todas nuestras decisiones tratan de elevar al máximo el bienestar individual, sea éste monetario, “espiritual”, social, etc. Esto en función de la información que poseemos), mezclado un lo que burdamente llamo “liberalismo pragmático”, en el ámbito normativo. Esto es, que las personas deben ser libres para hacer lo que quieran, sin pasar por encima de la libertad de las otras personas, ni tampoco siendo afectadas por la libertad de las mismas, aunque sean voluntades mayoritarias. Pero como ésta es una visión muy difícil de realizar (partiendo en que existen desigualdades de inicio permiten alcanzar ventajas injustas en los mercados, en la sociedad, a ciertos grupos), debe existir un Estado que pueda “equilibrar la cancha” para, cuando lo logre, irse retirando y permitiendo a los seres humanos ejercer una libertad más completa.

Para “equilibrar la cancha”, entonces, es necesaria la Educación, que permite entregar a las personas capital humano que les puede ayudar a reducir la brecha de ingresos de forma más eficiente, nivelando hacia arriba. El punto es que esta educación debe ser de calidad para todos. Y eso, en este país, no siempre se ve. Leer el resto de esta entrada »

Escrito por Cide

5 julio, 2011 a 18:47

Escrito en Educación, Politica

No se puede ser monedita de oro…

dejar un comentario »

Si conversa con alguien que se sienta identificado con la Oposición y a alguien que se sienta identificado con el ala más derechista de la centro derecha chilena (Más conocida como UDI), y les pregunta acerca de su opinión respecto al gobierno actual, es probable que en ambos lados digan que “vale callampa”, como dijo el ex-ministro de Defensa, Jaime Ravinet.

Las razones que le indicará cada persona podrían ser completamente distintas. Desde la actual oposición dirán que es por la “excelencia” que terminó pareciéndose demasiado a lo que existía antes, que es por las palabras inflamatorias que han salido a ratos desde algunos personeros, partiendo por la Vocera de Gobierno, que es por la existencia de “letra chica” en los proyectos de ley presentados, o, simplemente, porque es el “gobierno de los empresarios”. Desde la vereda opuesta dirán, en general,  que el actual gobierno no es más ni menos que el quinto de la Concertación, dado que no hay diferencias claras entre las políticas seguidas por los presidentes de los 4 periodos anteriores y quien está en La Moneda hoy. Que las leyes que han enviado (desde el aumento del royalty hasta la llamada “ley del Super 8″) son sólo avances de lo realizado en las administraciones anteriores.

A pesar de que las críticas son notoriamente diversas, el trasfondo que tienen es el mismo. Y esa razón se encuentra presente en los mismos cimientos de este Gobierno: La naturaleza del Presidente Piñera. Una persona trabajólica, individualista y testaruda, de padre DC, sin un pasado pinochetista, una persona que supo usar esas características para, tras el retorno a la Democracia, entrar a RN, lograr ser líder de su sector, torcerle la mano a sus rivales dentro del mismo sector político, agrupar un nivel de apoyo electoral histórico para la Derecha,  y alcanzar la presidencia por primera vez en 50 años, de forma democrática.

El gran problema es que las mismas características que le ayudaron a llegar donde está hoy, le complican el gobernar. Su pasado pre-89 provoca desconfianzas en los sectores más recalcitrantes de su coalición; su herencia DC lo hace buscar siempre el término medio en política, anhelando vanamente a encontrar el punto de convergencia entre Renovación Nacional y la Democracia Cristiana; su individualismo y testarudez le impiden el escuchar las opiniones de sus aliados y negociar con sus oponentes, volviendo a todos, menos los sectores políticos más allegados al Primer Mandatario.

Ante esto, su respuesta habitual ha sido buscar el afecto directo de los ciudadanos y tratar de conformar a todos con sus acciones políticas. De ahí el que Piñera trate de aparecer en todos las tragedias humanas, que trate de “acercar a la gente común” todo, pero fracase en su intento; de ahí que trate, por su propia cuenta, de llegar a un punto intermedio en sus proyectos de ley, para tratar de dejar conformes a los dos lados, sin que ninguno de los dos lados quede contento. Las Piñericosas y la letra chica son sólo dos muestras de la incapacidad del presidente de lograr reales acuerdos políticos, escuchando a todas las partes.

Es decir, se encuentra un gobierno que quiere ser querido por todos, que trata de hacerlo, pero que al hacerlo ve que ya nadie lo quiere. Peor aún, ya no lo respeta.

Ante esto, el Presidente debe preguntarse realmente qué quiere llegar a conseguir en el poder y si puede alcanzarlo en la actual coyuntura política. Debe saber que, como dice la canción: “No soy monedita de oro, pa’ caerle bien a todos”, y que debe elegir si gobernará desde su sector político, negociando y acordando con la oposición (dada la minoría parlamentaria), o seguirá por el rumbo actual, que nada le depara.

¿El drama? Veo difícil que cambie.

Escrito por Cide

21 junio, 2011 a 0:20

Escrito en Politica

Un nuevo comienzo

dejar un comentario »

Una vez más, ¿no?

Hace mucho, mucho tiempo, tuve un blog para escribir de distintos temas, hasta que me aburrí de escribir,  y lo dejé botado.

Bastante tiempo después, decidí iniciar otro blog en esta plataforma. Pero no tuve la inspiración y ese intento duró menos que Pedro García en la Selección Chilena.

Hoy, vuelvo a intentar escribir un blog, porque en el último mes he sentido que tengo cosas que decir, pero los 140 caracteres de mi Twitter (Plataforma que he usado hace más de 2 años y hace 1 que uso exclusivamente) no eran suficientes. Entonces, aquí estarán.}

Probablemente usted se preguntará “¿Cuándo volveré a leer las maravillas de este genio?” (NOT). La respuesta es simple: No sé. Escribiré cuando me dé la gana, es decir, cuando tenga algún tema para escribir, me tome el tiempo y las ganas para escribirlo y quiera publicarlo después de terminarlo. Quizás es hoy, quizás en un mes más, quizás el próximo año.

Entonces, aquí tiene la invitación para que lea acá algo en algún momento. Nos leemos pronto, o quizás en un futuro lejano.

Escrito por Cide

20 junio, 2011 a 13:59

Escrito en Blog

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.